Saber indignarse
No pretendo herir sensibilidades. Esto es, simplemente, lo que yo pienso. Hablo sobre lo que a MI me duele.
Hablar, hablamos todos. Nadie te pide una credencial. Nadie te exige acreditar conocimiento o prontuario para expresar un pensamiento. El tono de indignados nos va demasiado bien. Pero la indignación conlleva mucho más que fruncir las cejas y señalar con el dedo.
No se trata de un movimiento de masas iracundas que sale a patear cabezas, ni de la vieja de barrio que se sienta en la entrada de su casa a despotricar sobre todo el que pasa. No es un estado en Facebook. No es un tweet. No es un poema bohemio escrito en un blog sobre la libertad y la falta de justicia en el mundo.
Indignarse es no poder mirar hacia un costado. Es sentir el pinchazo que te lleva a moverte…a hacer algo.
Hacer ALGO
(Nota que escribí en facebook el Lunes, 15 de febrero de 2010 a las 14:04)
No escribo esto para generar polémica…No espero respuestas desmotivadotas de los opinólogos Facebookeros que parecen saber todo y no saber cómo hacer nada. Esto es sólo un tema que me está carburando en la cabeza hace tiempo ya. Como digo siempre, están invitados tanto a leer, como a pasar de largo.
Quien me conoce, sabe que tengo una imposibilidad emocional de ver un perro en la calle y dejarlo ahí. Tengo también, un sistemático y tenaz sentido de la culpa que me tortura las veces que tengo que seguir camino cuando no cuento con más espacio físico para alojar o ayudar. Hay muchas personas que hacen y sienten como yo, y que, incluso, hacen muchísimo más. Pero no importa cuantos seamos, o con cuanta fuerza podamos invertir en esta tarea. Nunca vamos a ser los suficientes.
Caminamos por las calles de esta ciudad y vemos animales que se mueren de hambre, otros atropellados…Perras preñadas que seguramente tendrán sus cachorros en las peores condiciones y que, en el mejor de los casos, nacerán, crecerán y se multiplicarán para continuar con el ciclo de una proliferación descontrolada que desborda las esperanzas y la capacidad de aquellos que quieran ayudar. ¿Y Qué hacemos? Hay cientos de personas que avisan donde hay un animal en problemas…pero sólo unos pocos, que, sin decir nada, lo ven ..y HACEN algo.
Hay personas que sueltan sus perros a la calle porque los adoptaron sin saber la responsabilidad y la demanda de atención, cariño y dedicación que ellos significan. Tenemos casos de cachorros adoptados que fueron devueltos por que lloraban, u otros perros a los que se acusaba de tener “olor a perro”. Incluso, personas que se quejan y abandonan las mascotas de sus hijos porque no se comportan como debieran.
Somos nosotros los que les enseñamos a vivir en este mundo que modificamos a entero capricho, y no sé con cuánta dedicación puede criar a sus hijos, un tipo que adopta un perro por la temporada y lo deja a la vera del camino al terminar las vacaciones.
Un animal no cuestiona, no se ofende, no se queja, no comete crímenes, no sabe de maldad. Cuando una persona maltrata a un animal, lo único que logra, es ser el ejemplo de las próximas generaciones; fomentando la violencia y la irresponsabilidad por sobre todos los valores preexistentes.
El instante en el que comprendí lo desesperante y incontrolable que es esta situación, sólo tuve ganas de llorar.
No nos aferramos a nuestros ideales para que aquellos que vienen después que nosotros, sepan lo gratificante que es hacer las cosas bien. Pero esto sirve para todos los ejemplos de la vida, no solo en el caso de los animales abandonados.
Hay muchísimas situaciones en cada una de nuestras jornadas en las que una voz interna nos grita “hacé algo”, y la dejamos enmudecer, hundiéndonos en el conformismo, la cobardía y otras excusas que nos hacen estar cómodos tal y como estamos…Claro está, hasta el momento de quejarnos. Ahí es donde somos todos próceres, donde hay más presidentes que vendedores, donde hay más políticos que ciudadanos.
Hagamos algo. Pero bien hecho. Comprometámonos con una tarea, un ideal, una meta de provecho que no sea egoísta. Por más pequeño que sea. Por más insignificante que parezca.
En mi caso, prefiero llegar al final del día babeada por docenas de perritos y completamente EXAHUSTA a cualquier cosa en el mundo.
Yo no soy un ejemplo, no soy un modelo a seguir. No busco persuadir a nadie de que esta es la manera de vivir. Pero todos tenemos un punto débil….algo que no nos deja dormir. El mío son los animales. El del vecino, tal vez es la contaminación, el de su señora: los chicos en la calle. Tal vez el tuyo sea la educación, la violencia familiar, la discriminación…etc. Hay algo que escarba dentro nuestro y llega a un núcleo incorruptible; ese centro que no cambia, y que nos hace saber que no todo está bien. Sólo nosotros sabemos si escuchar los ecos de la realidad…o dejarnos convencer temporalmente por la idea ilusa de “todo está bien”.
Para abrir los ojos, hace falta estar dispuesto a luchar. No sirve analizar la realidad si no dejamos la comodidad de lado.
Gracias por tomarte el tiempo de leer esto. Significa mucho para mi.
Cualquier cosa que necesites, estoy a tu disposición: nkr@hotmail.com.ar
Nos vemos mañana.
Naty

GROSSA ya lo dije y lo vuelvo a decir... sos una mina barbara con todas las letras ... si todos pusieramos un granito de arena el mundo seria totalmente diferente
ResponderEliminarHermanita, sabes bien que uno de los motivos que no me gusta vivir en America del Sur es como la gente ahi trata los animales. Yo sufria todos los dias en ver como los animalitos son abandonados, y por no tenes espacio o plata para cuidar de todos.
ResponderEliminarEs ironico que aca en Finlandia no conseguis adoptar ningun animal... pagas mucha plata por uno, por que ninguno es abandonado. Me gustaria ver Argentina y Brasil al menos asi. Te quiero mucho.
Estoy de acuerdo con vos Naty.
ResponderEliminarEn mi caso, no puedo tener más bichis en mi casa, por una cuestión económica, por tener los que puedo cuidar y darle mi tiempo.. pero si pudiera hacer más, lo haría!
Me da mucha pena que no cuiden a los animales, que los abandonen a su suerte, y en muchos casos, que los torturen. Cada vez hay más avisos de animales perdidos, encontrados, etc. etc. Entonces me pregunto a qué vamos a llegar? No se da cuenta la gente de lo que hace?... y mi triste respuesta es que no, no se dan cuenta.. si apenas pueden cuidar y ocuparse de los seres humanos que ellos mismos traen al mundo.. =( que más se les puede pedir?
En mis posibilidades trato de ayudar, ya sea en difundir los avisos de las organizaciones, trato de colaborar con algún $$$ cuando tengo, pero realmente me apena no poder hacer más..
Y vos lo haces! sos una genia! y te lo agradezco =D
Besitos linda!